Circo Máximo Circus Maximus
Entre las colinas Palatina y Aventina se abre un valle donde reposa una explanada de unos seiscientos metros de largo y ciento cuarenta de ancho: el Circo Máximo, el mayor hipódromo de la antigua Roma. Según la tradición, el propio Rómulo organizó aquí las primeras competiciones en honor a los dioses al fundar la ciudad, y el lugar quedó asociado para siempre al mito del rapto de las sabinas. En su apogeo, doce cuádrigas recorrían siete vueltas alrededor del muro central (la spina) ante una multitud de cientos de miles de espectadores. Hoy quedan onduladas praderas y vestigios dispersos, pero basta recorrer su perímetro para leer en el terreno el eje central, la curva de la meta y dos mil años de historia pisoteados por mercados, ceremonias y generaciones enteras de romanos.
Italia · 5 Los rincones ocultos dentro
Los rincones ocultos dentro
Schola Praeconum (sede del gremio de pregoneros)
En la última terraza de la ladera sur del Palatino, junto al pie de la colina y orientada hacia el eje longitudinal del Circo Máximo, se conserva un edificio de ladrillo del siglo III: la Schola Praeconum. Construida durante la dinastía Severa, fue la sede del gremio de los praecones, heraldos libres reconocidos por el Estado que en los días de competición anunciaban a viva voz la pompa circensis (el cortejo inaugural), los vencedores de cada carrera y el programa ceremonial del emperador. La planta se articula en tres salas abovedadas en torno a un patio rectangular porticado; aún se conserva una columna de mármol verde cipollino.
Fuentes: turismoroma.it · wantedinrome.com · finestresullarte.info
Mirador Rómulo y Remo
Siguiendo la Via dei Cerchi a lo largo del borde norte del Circo Máximo en dirección al extremo occidental, poco antes de la curva de la meta aparece a un costado el Belvedere Romolo e Remo, el mirador que lleva el nombre de los gemelos fundadores de Roma. Es el punto de observación más accesible y panorámico de todo el recorrido: desde la plataforma se despliega de un solo golpe de vista el óvalo completo de seiscientos metros, desde la línea de salida hasta la curva y el trazado de la spina central. El acceso es libre, sin entrada y a cualquier hora, y cuenta con ruta adaptada para personas con movilidad reducida.
Fuentes: turismoroma.it · alamy.com
Circo Maximo Experience (museo de AR/VR)
Junto a la entrada del Circo Máximo por el Viale Aventino, en el lado sur, se encuentra el Circo Maximo Experience, un espacio que reconstruye el hipódromo mediante realidad aumentada (AR) y realidad virtual (VR). Con unas gafas Zeiss VR One, el visitante recorre ocho estaciones en cuarenta minutos: desde el primitivo valle de Murcia hasta el esplendor del hipódromo en época imperial. El momento de mayor impacto es la reconstrucción del Arco de Tito, el arco triunfal levantado en el año 81 d. C. para conmemorar la conquista de Jerusalén, del que hoy solo quedan los cimientos a nivel del suelo: ante los ojos del visitante, la estructura se eleva hasta recuperar sus veinte metros originales de altura.
Fuentes: circomaximoexperience.it · turismoroma.it · romeing.it
Área arqueológica de excavaciones del Circo Máximo
Bajo el césped existe otro nivel del Circo Máximo al que es posible acceder: la zona de excavaciones (Scavi del Circo Massimo) abierta en el extremo de las salidas, en el lado sur, permite entrar en los corredores abovedados que formaban la base de las gradas. Estas galerías servían como accesos a los asientos y albergaban tiendas, posadas y pequeñas oficinas; hoy se pueden recorrer unos cien metros por cada corredor, con pavimentos originales, dovelas de los arcos y vestigios de letrinas romanas a la vista. La Superintendencia Capitolina lleva a cabo excavaciones desde 2009; los abundantes fragmentos arquitectónicos hallados en el solar del Arco de Tito han permitido a los investigadores reconstruir las proporciones y el alzado original del arco.
Fuentes: zetema.it · turismoroma.it · ciceroinrome.blogspot.com
Torre della Moletta
En el flanco sur del circo destaca una torre cuadrada de ladrillo que parece fuera de lugar entre los restos del hipódromo: la Torre della Moletta. No es romana, sino medieval, y perteneció a la poderosa familia Frangipane, uno de los linajes nobles que dominaron Roma en la Edad Media. En este recinto conocido como el mayor hipódromo de la Antigüedad, la torre actúa como un marcador tardío que recuerda que, una vez apagado el fragor de las carreras, este suelo no quedó abandonado, sino que fue reocupado, transformado y sedimentado por quienes vinieron después.
Preguntas frecuentes
¿Qué rincones merece la pena ver dentro de Circo Máximo?
Schola Praeconum (sede del gremio de pregoneros), Mirador Rómulo y Remo, Circo Maximo Experience (museo de AR/VR) y más: 5 rincones en total, cada uno con fuentes y una guía en tu idioma para leer o escuchar in situ.
¿La guía de Circo Máximo es gratuita?
Las 5 guías son gratuitas.