Templo Mayor
Bajo una esquina de la Plaza de la Constitución en la Ciudad de México, a ras del suelo moderno, se abre el corazón de un mundo que tardó cuatrocientos años en volver a la luz: el Templo Mayor, centro absoluto del Imperio azteca. No era una sola pirámide, sino un recinto ceremonial completo —templos, torres, patios— rodeado de muros y con tres accesos que conectaban con las grandes calzadas de la ciudad. La pirámide principal tenía una estructura de doble cima con dos santuarios en lo alto: el del norte para Tláloc, dios de la lluvia, y el del sur para Huitzilopochtli, dios de la guerra. Juntos representaban la dualidad de guerra y agricultura, lo seco y lo húmedo, el cielo y la tierra. El templo fue ampliado siete veces, capa sobre capa, hasta alcanzar unos cuarenta y cinco metros de altura. Lo que se visita hoy no son ruinas: es una visión del mundo enterrada cuatro siglos que ha vuelto a la superficie.
México · 5 Los rincones ocultos dentro
Los rincones ocultos dentro
Casa del Águila
Desde la pasarela del sitio arqueológico, este edificio de planta en L puede parecer discreto, pero era el espacio más reservado del recinto ceremonial del Templo Mayor. Su nombre, Casa del Águila, proviene de los numerosos objetos relacionados con los guerreros águila mexicas (cuāuhpipiltin) hallados en su interior: cabezas de águila que decoraban los muros exteriores, esculturas y objetos rituales. Sin embargo, su peso simbólico más profundo reside en otra función: aquí era donde el nuevo soberano supremo, el Huey Tlatoani, cumplía su período de ayuno, reclusión y reflexión antes de la coronación. El inicio y el fin de cada reinado pasaban por este umbral. Lo que a simple vista parece una sala lateral era, en realidad, el pasaje de transferencia del poder imperial.
Fuentes: es.wikipedia.org
Templo de Tláloc
En lo alto de la pirámide principal del Templo Mayor se alzan dos santuarios: el del norte, dedicado a Tláloc, dios de la lluvia, y el del sur, dedicado a Huitzilopochtli, dios de la guerra. El de Tláloc corresponde al mundo del agua: la estación lluviosa, el solsticio de verano, la noche, la tierra y la agricultura; su color es el azul. Ante la entrada del templo se encontraba un Chac Mool —figura de piedra reclinada que servía de altar de ofrendas— pintado en azul, rojo, blanco y negro, intermediario entre los fieles y la deidad. Las jambas están grabadas con los ojos de Tláloc, representados con bandas verticales alternas de blanco y negro que evocan la lluvia; las almenas del techo tienen forma de vasijas, caracoles o nubes, todas imágenes del agua. Lo que puede verse hoy corresponde a la estructura de la segunda fase (hacia 1390 d. C.), bajo cuyo piso interior se encontró el depósito de ofrendas número 40.
Fuentes: arqueologiamexicana.mx · arqueologiamexicana.mx · es.wikipedia.org
Templo de Huitzilopochtli
En el extremo sur de la cima de la pirámide principal, el Templo de Huitzilopochtli se alza junto al de Tláloc, formando el par fundamental del Templo Mayor. El lado de Huitzilopochtli corresponde a la estación seca, el solsticio de invierno, el día, el cielo y el fuego; su color es el rojo ocre. Ante la entrada se hallaba una piedra de sacrificio llamada techcatl, tallada en roca volcánica, bajo la cual los arqueólogos encontraron un conjunto de cuchillos rituales. En el interior había un banco de piedra orientado de norte a sur donde originalmente se colocaban efigies del dios; en lo alto, almenas en forma de L contrastaban con las almenas acuáticas del templo vecino. Según el testimonio del conquistador Andrés de Tapia, en lo alto del templo se alzaba una enorme escultura de Coatlicue —la diosa madre— adornada con una banda de serpientes de oro y un collar de corazones humanos también de oro. Lo que se ve hoy corresponde a la segunda fase constructiva (hacia 1390 d. C., anterior a 1428), una de las secciones mejor conservadas de todo el conjunto.
Fuentes: arqueologiamexicana.mx · arqueologiamexicana.mx · es.wikipedia.org
Zona Arqueológica del Templo Mayor
La zona arqueológica del Templo Mayor ocupa 1,2 hectáreas junto a la Plaza de la Constitución, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. En ella son visibles la pirámide principal de doble cima, tres pequeños templos al norte, el Altar Tzompantli (altar de cráneos), dos templos de Xochipilli pintados de rojo, la Casa del Águila y los vestigios del muro perimetral del recinto sagrado: el contorno principal que subsiste del corazón ceremonial del Imperio azteca. El redescubrimiento del sitio comenzó el 21 de febrero de 1978, cuando trabajadores de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, al excavar para instalar cables subterráneos, toparon con el monolito de Coyolxauhqui. El arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma dirigió entonces el Proyecto Templo Mayor: la primera temporada de excavaciones (1978-1982) recuperó más de siete mil piezas. Del gran recinto sagrado que las crónicas describen con setenta y ocho templos y edificios, hoy unos treinta y seis han sido confirmados arqueológicamente.
Fuentes: templomayor.inah.gob.mx · es.wikipedia.org · inah.gob.mx
Monolito de Coyolxauhqui
Al pie de la escalinata que conduce al santuario de Huitzilopochtli, en lo alto de la pirámide, yace un enorme disco de piedra con un relieve circular: la diosa lunar Coyolxauhqui. Está esculpida desmembrada: extremidades y cabeza separadas del tronco. No es un accidente ni una mutilación: es un mito detenido en piedra. Según la tradición, cuando nació Huitzilopochtli, desmembró a su hermana Coyolxauhqui —quien había liderado la conspiración para matar a su madre— y arrojó los pedazos desde la cima de la montaña. El templo de Huitzilopochtli en lo alto del Templo Mayor representa precisamente esa montaña mítica. Cuando una víctima era sacrificada en la cima, su cuerpo era empujado escaleras abajo, repitiendo una y otra vez el mito. Esta piedra marca el lugar donde caía.
Fuentes: es.wikipedia.org
Preguntas frecuentes
¿Qué rincones merece la pena ver dentro de Templo Mayor?
Casa del Águila, Templo de Tláloc, Templo de Huitzilopochtli y más: 5 rincones en total, cada uno con fuentes y una guía en tu idioma para leer o escuchar in situ.
¿La guía de Templo Mayor es gratuita?
Las 5 guías son gratuitas.