Palacio de Hampton Court Hampton Court Palace
El Palacio de Hampton Court se alza a orillas del Támesis, a unos diecinueve kilómetros al suroeste del centro de Londres. En 1514, el cardenal Wolsey inició aquí las obras que habrían de convertirse en la mansión más suntuosa de toda Inglaterra; en 1529, caído en desgracia, entregó el palacio a Enrique VIII para salvar su vida. Desde entonces se convirtió en una de las residencias predilectas del monarca. En la década de 1690, los reyes consortes Guillermo III y María II acometieron una reforma a gran escala con la ambición de rivalizar con Versalles; las obras quedaron inconclusas, y el resultado fue una convivencia singular entre el estilo Tudor y el barroco. Jorge II fue el último soberano que residió aquí. Hoy el palacio está gestionado por el organismo benéfico independiente Historic Royal Palaces y sus puertas están abiertas al público: tras sus muros de ladrillo aguardan numerosos rincones que miles de visitantes pasan por alto sin detenerse a escucharlos.
Reino Unido · 5 Los rincones ocultos dentro
Los rincones ocultos dentro
La Capilla Real
Basta alzar la vista para entender por qué esta capilla es tan recordada: un techo Tudor de madera en azul y oro, concluido en 1535, considerado uno de los mejores ejemplos de carpintería de su época. La armadura de vigas en martillo está cuajada de colgantes dorados y blasones reales que suspenden, literalmente sobre la cabeza del visitante, la devoción religiosa y el poder de la Corona. La capilla fue construida en 1518 por el cardenal Wolsey como parte del palacio; apenas una década después, Wolsey se vio obligado a cederla, junto con todo el conjunto, a Enrique VIII. Hoy sigue siendo un lugar de culto anglicano en activo, con una tradición ininterrumpida de más de cuatrocientos ochenta años.
Fuentes: en.wikipedia.org
El laberinto de Hampton Court
Este laberinto trapezoidal de setos, de algo menos de un tercio de hectárea, es el más antiguo de su tipo que se conserva en Gran Bretaña. No hay que dejarse intimidar por su fama: en realidad no es difícil de resolver, y la mayoría de los visitantes llega al centro en unos veinte minutos. Fue mandado construir por Guillermo III y diseñado por los jardineros George London y Henry Wise, originalmente con carpes y más tarde replantado con tejos. Ocupa una esquina de lo que antaño fue la «zona boscosa» de los jardines del palacio; hoy, de toda aquella extensión, solo el laberinto ha sobrevivido.
Fuentes: en.wikipedia.org
Fish Court
Este estrecho pasaje al aire libre era el frigorífico de la época Tudor. Fish Court fue construido deliberadamente en orientación norte-sur para que los altos muros bloquearan la luz del sol y mantuvieran el suelo de piedra y las paredes en una temperatura fresca durante todo el año. A ambos lados se abren puertas que comunican con distintas despensas y con las pequeñas cocinas auxiliares llamadas «working houses», donde se elaboraban los platos más delicados. El patio se encuentra entre la sala de hervido (Boiling House) y las cocinas principales, y su disposición data de cuando Enrique VIII cuadruplicó el complejo de cocinas tras hacerse con el palacio de manos de Wolsey en 1529. Aquel conjunto contaba con cincuenta y cinco estancias, empleaba a doscientas personas y producía más de mil doscientas raciones en dos turnos diarios. Fish Court era el eslabón frío que hacía posible toda esa maquinaria.
Fuentes: britainsbestguides.org · quiltripping.com · nakedkitchens.com
La Capilla Real
Lo primero que invita a hacer esta capilla es alzar la mirada: el techo Tudor de estructura de vigas en martillo, completado en 1535, está cuajado de colgantes dorados y blasones reales, y se considera uno de los ejemplos más refinados de carpintería de su tipo. La capilla fue edificada por el cardenal Wolsey y cedida a Enrique VIII junto con todo el palacio en 1529; desde entonces ha funcionado de manera ininterrumpida como lugar de culto anglicano durante quinientos años. En 1710, la reina Ana encargó a sir Christopher Wren la reforma del interior, aunque la techumbre Tudor de vigas en martillo se conservó expresamente; al mismo tiempo, se incorporó la reja de madera de roble tallada por Grinling Gibbons. Hoy la capilla sigue celebrando vísperas cantadas con regularidad.
Fuentes: en.wikipedia.org · en.wikipedia.org
Las Bestias del Rey
Al cruzar el puente sobre el foso en dirección a la torre principal, diez animales heráldicos forman una guardia de honor: son las Bestias del Rey. A diferencia de las Bestias de la Reina de Kew Gardens, estas figuras representan la línea dinástica de Enrique VIII y su tercera esposa, Juana Seymour. Las diez son: el León de Inglaterra, el León de Seymour, el Dragón Real, el Toro Negro de Clarence, el Yale de Beaufort, el León Blanco de Mortimer, el Galgo Blanco de Richmond, el Dragón Tudor, el Leopardo de Seymour y el Unicornio de Seymour. Cuando se crearon las Bestias de la Reina con motivo de la coronación de Isabel II, tres de los emblemas Seymour y uno de los dragones fueron sustituidos por el Grifo de Eduardo III, el Caballo de Hannover, el Halcón de los Plantagenet y el Unicornio de Escocia.
Fuentes: en.wikipedia.org
Preguntas frecuentes
¿Qué rincones merece la pena ver dentro de Palacio de Hampton Court?
La Capilla Real, El laberinto de Hampton Court, Fish Court y más: 5 rincones en total, cada uno con fuentes y una guía en tu idioma para leer o escuchar in situ.
¿La guía de Palacio de Hampton Court es gratuita?
Las 5 guías son gratuitas.