Palacio de Nymphenburg Nymphenburg Palace
El Palacio de Nymphenburg es un palacio de verano barroco en las afueras occidentales de Múnich, residencia estival de los Wittelsbach, la dinastía que gobernó Baviera durante siglos. Su fachada, orientada de norte a sur, se extiende 632 metros de ancho, más que la de Versalles. El Elector Fernando María y su esposa Enriqueta Adelaida de Saboya encargaron su construcción en 1664 para celebrar el nacimiento de un príncipe heredero; el pabellón central fue terminado en 1675 bajo la dirección de arquitectos italianos, y generaciones de gobernantes fueron ampliando el conjunto hasta el frente de casi 700 metros que se ve hoy. El rey Luis II nació aquí, y en 1792 el Elector Carlos Teodoro abrió los jardines al público. Hoy el palacio y sus 200 hectáreas de parque son uno de los grandes atractivos de Múnich: detrás de la majestuosa fachada se esconden museos que poca gente se detiene a explorar.
Alemania · 5 Los rincones ocultos dentro
Los rincones ocultos dentro
Museo Hombre y Naturaleza
En el ala norte del Palacio de Nymphenburg se encuentra un museo de historia natural que contrasta llamativamente con el esplendor barroco que lo rodea. Sus 2.500 m² de exposición recorren el nacimiento del sistema solar, la historia de la Tierra, la evolución de la vida, la anatomía humana, la nutrición y los problemas medioambientales, hasta llegar a la relación entre el ser humano y la naturaleza. Una pieza acapara la atención: el oso pardo JJ1, expuesto desde abril de 2008, heredero simbólico del último oso pardo cazado en Baviera 170 años antes. El museo también cuenta con una sección de «lecciones de naturaleza en forma de juego» pensada para los más pequeños, para que la historia natural no se quede encerrada en vitrinas.
Fuentes: de.wikipedia.org
Museo de Carruajes
En las antiguas caballerizas del ala sur del Palacio de Nymphenburg se guarda una de las colecciones de carruajes de corte más importantes de Europa. Los vehículos, pertenecientes a los electores de Baviera y del Palatinado y a la casa real de los Wittelsbach, se despliegan desde finales del siglo XVII hasta finales del XIX y muestran la evolución completa del carruaje de aparato; las piezas proceden de Alemania, Francia e Inglaterra. Los lujosos arneses, los valiosos accesorios de montura y las imágenes históricas devuelven a la vida el ceremonial y el boato de las cortes del pasado: no es una sala de exposición fría, sino un relato vivo del protocolo principesco.
Fuentes: de.wikipedia.org
Museo de Porcelana de Múnich
En la planta superior del Museo de Carruajes se encuentra un museo de porcelana conocido como la «Colección Bäuml», considerado uno de los conjuntos de porcelana de Nymphenburg más importantes del mundo. Desde 1986, exhibe más de mil piezas de la Manufactura de Porcelana de Nymphenburg, fundada en 1747, desde los primeros años de su actividad hasta la época de la Primera Guerra Mundial. Lo que aguarda en las vitrinas es sorprendentemente variado: frascos de perfume, tabaqueras con escenas eróticas o símbolos masónicos, candelabros, pilas de agua bendita, soperas, bustos, tazas con retratos reales o paisajes bávaros, figurillas de porcelana y grandes jarrones de aparato, todo ello un despliegue minucioso del gusto cortesano en sus más pequeños detalles.
Fuentes: de.wikipedia.org
Bomba de Johannes
En este discreto edificio del ala norte del palacio se conserva la maquinaria de bombeo más antigua de Europa que sigue en funcionamiento. Entre 1807 y 1808, el ingeniero Joseph von Baader instaló aquí una bomba hidráulica de hierro fundido para abastecer la gran fuente que se alza frente al palacio, y desde entonces no ha parado ni un día. La fuente lanza un chorro de unos 55 litros de agua por segundo a una altura de entre 8 y 10 metros. Cuando Napoleón visitó el lugar en 1805 quedó tan impresionado que, según se cuenta, pidió a Baader que diseñara un sistema similar para Versalles, petición que nunca llegó a materializarse. Baader había estudiado ingeniería mecánica en Inglaterra entre 1786 y 1794, en plena Revolución Industrial; de vuelta en Baviera, recibió el encargo del Elector Maximiliano IV de sustituir las bombas de madera por otras de hierro fundido, lo que redujo notablemente el ruido y, gracias a un depósito neumático, estabilizó la presión del agua, dejando obsoleta la antigua torre de agua barroca.
Fuentes: schloss-nymphenburg.de · schloesser.bayern.de · de.wikipedia.org
Capilla del Palacio
En el segundo pabellón del ala norte exterior del palacio se encuentra la capilla privada de Nymphenburg. Su historia estuvo marcada por las dificultades: el Elector Max Emanuel ordenó su construcción en 1702, con diseño del arquitecto Enrico Zuccalli y dirección de obras de Antonio Viscardi, pero las convulsiones políticas de la Guerra de Sucesión Española interrumpieron los trabajos, que no se retomaron hasta 1715 bajo la dirección de Joseph Effner. La capilla está consagrada a la Santísima Trinidad y a san Clemente, y su altar integra un grupo escultórico anterior con imágenes de Cristo y María Magdalena. En 1759, el pintor Joseph Mölck cubrió la bóveda con coloridos frescos que narran la vida de María Magdalena, dotando a esta pequeña capilla —cuya accidentada historia religiosa y política la retrasó décadas— de un relato iconográfico completo.
Fuentes: schloss-nymphenburg.de · en.wikipedia.org · de.wikipedia.org
Preguntas frecuentes
¿Qué rincones merece la pena ver dentro de Palacio de Nymphenburg?
Museo Hombre y Naturaleza, Museo de Carruajes, Museo de Porcelana de Múnich y más: 5 rincones en total, cada uno con fuentes y una guía en tu idioma para leer o escuchar in situ.
¿La guía de Palacio de Nymphenburg es gratuita?
Las 5 guías son gratuitas.