Mezquita de Selimiye Selimiye Mosque
La Mezquita de Selimiye se alza sobre una colina de Edirne, la antigua capital otomana, y es la obra cumbre del arquitecto Mimar Sinan, quien la concibió a sus ochenta años y la llamó «mi obra maestra». Según la inscripción fundacional, las obras comenzaron en 1568 (año 976 del calendario islámico); aunque estaba previsto inaugurarla en noviembre de 1574, la muerte del sultán Selim II retrasó la apertura al culto hasta marzo de 1575. Su proeza más asombrosa es cubrir toda la sala de oración con una sola cúpula de 31,25 metros de diámetro y 43,25 metros de altura, una hazaña que ninguna mezquita anterior ni ningún templo de la Antigüedad había intentado. En 2011, junto con todo el conjunto arquitectónico, fue inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco. Al entrar, desde el patio porticado hasta la cúpula, desde el mihrab hasta los cuatro esbeltos alminares, cada elemento cede el protagonismo a esa gran cúpula central.
Turquía · 5 Los rincones ocultos dentro
Los rincones ocultos dentro
La mezquita
Vista desde el exterior, la mezquita se compone de dos rectángulos casi idénticos: un patio porticado abierto al cielo y, a continuación, la sala de oración, cada uno de unos 60 por 44 metros. Esta división clara y simétrica permite leer de un vistazo la estructura del edificio. Sinan volcó en este proyecto toda su maestría acumulada, y la obra es reconocida universalmente como su logro definitivo —el propio arquitecto así lo consideró. Lo que impresiona no es la ornamentación, sino cómo la geometría más depurada conduce cada mirada hacia la cúpula central.
Fuentes: en.wikipedia.org
El patio porticado
Al cruzar el patio, vale la pena detenerse y volver la vista hacia la puerta exterior: es sorprendentemente sobria, sin el habitual dosel de muqarnas —decoración en forma de estalactitas— característico de la arquitectura otomana, y se resuelve con un simple arco de medio punto. El patio en sí es una secuencia de entrada deliberadamente diseñada para enmarcar la silueta de la gran cúpula antes de acceder a ella. Lo rodean por los cuatro lados pórticos de arcos y pequeñas cúpulas, y en el centro se eleva una fuente de abluciones de mármol. Es un espacio de transición que invita a afinar la mirada antes de situarse bajo la cúpula principal.
Fuentes: en.wikipedia.org
La sala de oración y la gran cúpula
Al levantar la vista, toda la sala de oración queda dominada por una cúpula colosal que abarca el espacio de extremo a extremo, sin que columnas ni muros intermedios interrumpan la visión, algo que no lograban las grandes mezquitas de cúpula anteriores. Aquí Sinan culmina toda una vida de experimentación espacial: empleó la estructura de «baldaquino octogonal» que había ensayado en obras anteriores, apoyando la cúpula sobre ocho pilares y subordinando todos los demás elementos al dominio de esa gran cúpula central. Desde la puerta, apenas hay nada que obstruya la mirada —esa amplitud sin obstáculos es lo que más se celebra de esta mezquita.
Fuentes: en.wikipedia.org
El mihrab, el mobiliario litúrgico y la decoración
Al fondo de la sala de oración, el mihrab —el nicho que indica la dirección de La Meca— no se adosa al muro, sino que se retira hacia un ábside semicircular: esa profundidad permite que la luz entre desde tres direcciones y haga relucir con luz natural los azulejos del paramento inferior. A ambos lados del nicho se despliegan piezas excepcionales de cerámica de İznik, mientras que el propio mihrab, tallado en mármol, se remata con un dosel de muqarnas y una banda de inscripciones, todo ello representativo de la talla en piedra otomana de la época. Conviene detenerse: el púlpito, el palco del sultán y la plataforma del muecín esconden la única disposición que Sinan no volvió a repetir jamás.
Fuentes: en.wikipedia.org
Los alminares
Desde cualquier punto de Edirne, lo primero que atrae la mirada son estos cuatro alminares: se cuentan entre los más altos de la arquitectura otomana, con 70,89 metros. Sinan rompió deliberadamente con la tradición, que colocaba alminares de diferente altura en las esquinas del patio; en su lugar, dispuso cuatro torres idénticas en las cuatro esquinas de la sala de oración, enmarcando la cúpula central como cuatro agujas que concentran toda la atención en ella. La proximidad de los alminares a la cúpula hace que el conjunto parezca proyectarse hacia el cielo, visible desde cualquier rincón de la ciudad.
Fuentes: en.wikipedia.org
Preguntas frecuentes
¿Qué rincones merece la pena ver dentro de Mezquita de Selimiye?
La mezquita, El patio porticado, La sala de oración y la gran cúpula y más: 5 rincones en total, cada uno con fuentes y una guía en tu idioma para leer o escuchar in situ.
¿La guía de Mezquita de Selimiye es gratuita?
Las 5 guías son gratuitas.